Los lineamientos de la Unidad: la sociedad productiva

Por Fernando Spiritto

Los lineamientos del programa de gobierno de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), presentados el pasado 23 de enero, constituyen el más serio intento de las últimas décadas por entender los problemas nacionales y proponer soluciones a los mismos. La oposición ha sentado así un precedente. Ojalá que en el futuro nadie gobierne sin tener una idea clara de los retos que le esperan. Será el candidato de la MUD, y seguro próximo Presidente de Venezuela, el que se encargue de implementar el programa propuesto con los ajustes normales que sus ideas y las circunstancias impongan.

Los lineamientos de la unidad se dividen en cinco grandes áreas: la institucionalidad democrática, que busca reconstruir las instituciones del Estado y del sistema político que fueron destruidas por el llamado socialismo del siglo XXI; el buen gobierno, que propone dotar al Estado y a los distintos niveles político-territoriales de las herramientas necesarias para realizar sus tareas de forma eficiente y transparente, y teniendo a la descentralización como el hilo conductor del proceso; la sociedad productiva, que proporcionará a la democracia una sólida base material que eleve el bienestar de los ciudadanos mediante la creación de empleos y la creciente productividad de los trabajadores; la calidad de vida, que libere a los ciudadanos de la inseguridad, mejore la educación, amplíe la cobertura de la salud, y eleve la calidad de los programas sociales; y la política exterior que debe estar al servicio de los grandes intereses nacionales en lugar de los intereses parciales del gobernante y sus aliados extranjeros. Sobre este último aspecto, el documento de la MUD hace una afirmación preocupante: si no fuera por la importancia de su producción petrolera, Venezuela sería hoy un país aislado de la escena internacional (Lineamiento 1180). El programa de la MUD representa el compromiso de la oposición por crear un gobierno de unidad nacional que solucione los problemas del país mediante el diálogo, la inclusión y la eficiencia.

Los lineamientos del programa de gobierno del la MUD cubren un amplio espectro de materias. No puede ser de otra manera en un país con tantos problemas: desde el tráfico, la inseguridad y la decadencia urbana, pasando por el desempleo y subempleo, hasta la discriminación política. Los lineamientos desarrollan la gran cantidad de aspectos que condicionan la vida de los ciudadanos desde su nacimiento hasta la muerte (delincuencia, salud, educación, alimentación, seguridad social), así como la calidad del entorno socioeconómico en el cual se desenvuelve (ambiente, propiedad, desarrollo rural, infraestructura, instituciones). El texto completo puede consultarse en: http://www.unidadvenezuela.org/ en el cual se encontrará tanto el diagnóstico de la situación en cada sector como las políticas públicas propuestas para enfrentarlas.

Ya habrá oportunidad para comentar todas las áreas del programa. En esta oportunidad, demos un vistazo a la oferta de crear una sociedad productiva, propósito que abarca tal vez a la mayor cantidad de problemas estructurales que hoy afectan a Venezuela. El término se contrapone al rentismo imperante en el país desde que el petróleo apareció como hecho económico y político a principio del siglo pasado. El rentismo hace referencia a la excesiva dependencia del ingreso petrolero como el motor del desarrollo. La disponibilidad de divisas que no son el resultado de la producción interna sesgó la economía hacia el consumo, las importaciones, los servicios, la inflación, el endeudamiento y la debilidad industrial entendida como la ausencia de un sector manufacturero que genere oferta de bienes exportables y reduzca la dependencia de los hidrocarburos (Aunque siempre se destaca lo malo, hay que recordar, como lo hace el documento de la MUD, que el país también tuvo largos períodos de crecimiento sostenido, baja inflación y tipo de cambio estable, L 314).  

La situación descrita se gestó durante muchos años pero fue llevada al extremo por el gobierno de Hugo Chávez con sus políticas de estímulo al consumo mediante el gasto fiscal y su intervencionismo creciente en la economía en la forma de estatizaciones y excesiva regulación a los agentes económicos (L 322). Hoy, el 95% de las divisas tienen origen petrolero, los ingresos del boom iniciado en 2003 se han consumido en lugar se invertirse en activos productivos, tenemos uno de los índices inflacionarios más altos del mundo, la participación del sector manufacturero en el PIB perdió alrededor de cinco puntos porcentuales y para colmo el país continúa endeudándose. El petróleo, lejos de aprovecharse como un activo productivo, ha distorsionado al sistema político y a la economía destruyendo los incentivos y la capacidad para producir.

Los lineamientos señalan con claridad las consecuencias del rentismo petrolero. La más relevante es la volatilidad e inestabilidad que genera el depender de los mercados de exportación de materias primas (L 304). La volatilidad impide la planificación por parte de las empresas y eleva el costo de hacer negocios e invertir. El resultado es un mercado laboral que genera pobreza: la mayor parte de los trabajadores se concentra en mercados de menor productividad como el comercio al detal y servicios personales (L 328). El bajo desempleo de los últimos años se explica en parte por el aumento considerable de la población inactiva (1,4 millones desde 2004, L 327). Las causas para el crecimiento de ese segmento de personas en edad de trabajar no están claras, pero tal vez tenga que ver con la dependencia de las misiones o el aumento del número de estudiantes. El país, por tanto, no está aprovechado el llamado “bono demográfico” (L 377), vale decir, el hecho de contar con un gran sector de la población en edad productiva, el cual desparecerá en los próximos años dado las bajas tasas de natalidad y el consiguiente envejecimiento de la población.

En nuestra opinión, el diagnóstico de la MUD es acertado y de allí la pertinencia y viabilidad de sus lineamientos de acción. Las medidas propuestas tienen como objetivos mejorar el ambiente en el que se desenvuelven los actores económicos y elevar la productividad de los trabajadores. Ello se traduce en proporcionar bienes públicos como seguridad jurídica y estabilidad económica que son fundamentales en la actual coyuntura (párrafo 366). La alianza propone una amplia gama de incentivos que propicien la inversión privada (L 367) y que fomenten la exportación de bienes que incorporen contenido nacional (L 368). En este sentido, los controles de precios serán flexibilizados de forma gradual y consensuada para incentivar la producción de bienes (L 418-419). La política cambiaria será modificada de igual forma con miras a lograr un tipo de cambio competitivo que facilite las exportaciones y la inversión en el mercado interno (L 404). Dejan claro que la política cambiaria no está llamada a solucionar los problemas inflacionarios que fueron causados por las imprudencias fiscales y monetarias del gobierno (L 405). Para solucionar esto, los lineamientos plantean reglas sencillas y estrictas que regulen los fondos de estabilización y ahorro llamados a reducir la voracidad fiscal, la volatilidad macroeconómica y a dar transparencia a la administración de los recursos de la nación (párrafo 431). Hacer que el Banco Central de Venezuela cumpla con la misión que la Constitución le asigna, es parte de las reformas institucionales propuestas (L 407 a 409).

Hay que destacar que la construcción de la sociedad productiva pasa necesariamente por reindustrializar el país, como está implícito en el documento. Sin embargo, la MUD no lo dice directamente aun cuando entre sus objetivos está “la diversificación de la economía basada en la creación y utilización del conocimiento” (punto 15 de la introducción). La manufactura es la forma más eficiente de crear, adoptar y distribuir conocimiento si juzgamos por su mayor productividad cuando se la compara con la agricultura y los servicios. Además, tiene una gran capacidad de crear “encadenamientos” a lo largo del aparato productivo. De igual manera, la MUD reconoce el enorme potencial del sector petrolero como creador de valor agregado, empleo y encadenamientos “aguas abajo”. El desarrollo del país debe marchar con el mismo paso que marcha ese sector y para ello la alianza ha elaborado un programa que abarca a todos los aspectos que condicionan su desarrollo, el cual comentaremos en otra oportunidad (Ver lineamientos 432-543).

El llamado a promover también la producción de bienes y servicios no transables (L 369), dado su potencial para crear empleos, es positivo pero debe complementarse con algunas observaciones a los fines de implementar las políticas públicas respectivas. Por ejemplo, hay que decir que el sector no es homogéneo porque en el mismo se han desarrollado nuevas actividades que son crecientemente transables en virtud de la revolución en las telecomunicaciones. Tal es el caso de las finanzas, el software, la consultoría o el diseño. Este tipo de servicio requiere conocimiento muy sofisticado y por lo tanto no es intensivo en mano de obra. Las medidas de estímulo en este sector no son las mismas que deben utilizarse en el comercio al detal, por citar un caso. La manufactura tiene  un impacto infinitamente mayor cuando se trata de países de mediano desarrollo, como es el caso Venezuela.

En suma, la sociedad productiva que plantea la MUD será, en primer lugar, la consecuencia de cambios institucionales que eliminen o maticen el rentismo y vigoricen la capacidad de la economía para proporcionar bienes y servicios a sus ciudadanos mediante incentivos, reglas claras, disciplina fiscal y uso eficiente de los recursos. A lo anterior habría que agregar aspectos vitales como la educación y las políticas sociales que impulsen el rendimiento de los trabajadores. Nunca se enfatiza suficientemente que la riqueza de los pueblos está en directa relación con la productividad laboral, y esta, a su vez, depende de una variedad de factores tanto individuales (preparación, salud, seguridad personal, movilidad, motivación, salud) como colectivos (respeto a la propiedad, estabilidad macroeconómica, libre circulación de ideas). Estos temas son desarrollados extensamente en otras secciones de los lineamientos. A ellos prestaremos atención en otra oportunidad.

La MUD ha hecho una contribución invalorable al debate político venezolano.

Article Global Facebook Twitter Myspace Friendfeed Technorati del.icio.us Digg Google StumbleUpon Eli Pets

Un comentario para “Los lineamientos de la Unidad: la sociedad productiva”

  • indiscutiblrmente la sociedad productiva que plantea promover también la producción de bienes y servicios no transables ya que a lo largo a dado su potencial para crear empleos, proporcionando bienes y servicios a sus ciudadanos mediante incentivos, en el mismo se han desarrollado nuevas actividades que son para el crecimiento en virtud de la revolución en las telecomunicaciones. Es importante señalar en lo que se destaca la construcción de la sociedad productiva para que asi necesariamente pueda industrializarse el país.

    katiusca martinez
    Ci:21562075

Deja un comentario

*

Descarga el libro en PDF

Introducción a ala Economía Social de Mercado

Lineamientos Unidad